Quito, Ecuador. – Con el propósito de fortalecer los vínculos con la ciudadanía y visibilizar el trabajo que realizan los servidores policiales junto a sus compañeros caninos, Paramount Pictures y la Policía Nacional del Ecuador, a través de la Unidad Nacional Canina (UNAC), desarrollan una alianza comunicacional que muestra una de las facetas más humanas del servicio policial.

Esta iniciativa busca destacar la labor de los binomios caninos policiales, resaltando no solo su aporte a la seguridad, sino también la relación de confianza, disciplina y afecto que se construye entre el servidor policial y su can desde las primeras etapas de formación.

Paramount Pictures, compañía internacional dedicada a la producción y distribución audiovisual con más de un siglo de trayectoria, genera espacios de colaboración comunicacional que permiten acercar historias de interés ciudadano mediante contenidos que conectan con diversas audiencias.

Desde Paramount Pictures Ecuador, señalaron que esta alianza representa una oportunidad para reconocer y dar visibilidad al trabajo que realizan los binomios caninos de la Policía Nacional, destacando el compromiso, la disciplina y la preparación que existen detrás de cada equipo.

“Consideramos que era una oportunidad valiosa para reconocer y dar visibilidad a un trabajo que muchas veces ocurre lejos de los reflectores, pero que tiene un impacto directo en la seguridad, el servicio y el bienestar de la comunidad”, señaló Paramount Pictures Ecuador.

Ser parte de un binomio canino implica un proceso que inicia con el adiestramiento, continúa con la preparación especializada y se fortalece durante cada jornada de trabajo. En este camino, el servidor policial y su compañero canino desarrollan coordinación, confianza y respeto mutuo.

Actualmente, la Unidad Nacional Canina cuenta con 168 canes policiales, distribuidos según sus especialidades: 129 detectores de droga, 16 de agilidad, 11 de control del orden, 9 de búsqueda y rescate y 3 de terapia asistida. Cada ejemplar cumple funciones específicas de acuerdo con su preparación y contribuye al fortalecimiento de las capacidades institucionales.

 

La incorporación de estos canes responde a procesos técnicos especializados. Sus principales orígenes son nacionales e internacionales. En el ámbito internacional, existen ejemplares provenientes de criaderos especializados en líneas de trabajo de Europa y Estados Unidos, gestionados mediante donaciones de embajadas e instituciones aliadas.

En el ámbito nacional, la institución incorpora canes provenientes de procesos de crianza propia o de donaciones ciudadanas. Cada ejemplar es evaluado integralmente para determinar sus condiciones físicas y aptitudes para el trabajo. Aquellos que cumplen con los parámetros establecidos reciben entrenamiento y preparación para el servicio policial.

Para garantizar el bienestar y desempeño de los binomios, la UNAC realiza certificaciones médicas y técnicas de forma semestral o anual, según la zona de adscripción. Cuando un can mantiene condiciones óptimas, continúa en servicio activo; caso contrario, se inicia el trámite administrativo de baja por motivos médicos o técnicos.

Asimismo, los canes policiales culminan su etapa operativa al cumplir aproximadamente ocho años de edad, considerando la disminución natural de sus capacidades físicas y procurando garantizar una jubilación digna.

Durante el año 2026, hasta la presente fecha, 11 canes han sido dados de baja, mientras que 10 ejemplares adicionales se encuentran en trámite de baja, a la espera de la resolución correspondiente para iniciar el proceso de adopción.

La adopción prioriza al guía policial que acompañó al can durante su trayectoria, en consideración al vínculo construido durante sus años de servicio. Aproximadamente, el 95 % de los canes retirados de la Policía Nacional son adoptados por sus propios guías.
La relación entre el servidor policial y su can trasciende la etapa operativa, pues, en muchos casos, el animal continúa acompañado por quien fue su compañero durante una etapa fundamental de su vida.

Cuando el guía no puede asumir la adopción, se habilita una convocatoria pública a través de los canales oficiales de comunicación estratégica de la Policía Nacional. Una Comisión de Bajas evalúa a los postulantes para verificar que cuenten con las condiciones necesarias para garantizar el bienestar del animal.

La Unidad Nacional Canina constituye un espacio donde la preparación profesional y el vínculo entre servidor policial y can fortalecen las capacidades institucionales. Cada binomio representa una historia de confianza, esfuerzo y compañerismo que puede permanecer incluso después de finalizar su etapa de servicio.

A través de esta alianza comunicacional, Paramount Pictures y la Policía Nacional del Ecuador buscan fortalecer la cercanía con la ciudadanía, mostrar el lado humano del servicio policial y poner en valor la labor de los canes que, con disciplina y lealtad, forman parte de esta misión institucional. (DIRCOM-SREA)