Hay uniformes que no solo se visten, se sienten en el alma. Este jueves, el Grupo de Intervención de la Zona 4 se detuvo para rendir un homenaje cargado de nostalgia y respeto al Sargento Segundo Wilson Fernando Veliz Vallejos, quien tras 22 años de entrega absoluta a la Policía Nacional del Ecuador, colgó su uniforme para iniciar la misión más importante de su vida: volver a casa.

El acto, que hizo temblar las voces de los presentes, no fue solo una despedida institucional; fue el reconocimiento a una trayectoria marcada por el peligro y la precisión. El Sargento Veliz, reconocido especialista en guía de canes antiexplosivos, dedicó más de dos décadas a proteger la vida de los ecuatorianos desde el silencio y la vigilancia.

Su hoja de vida es un testimonio de preparación técnica y amor por los animales:

  • Especialista en Guía de Canes Detectores de Explosivos.
  • Experto en el Método Arcón: Especialidad en búsqueda y detección canina de personas sepultadas (una labor que devuelve la esperanza en los momentos más oscuros).
  • Certificación BSD: Introducción de olores para la detección de sustancias peligrosas.

Más allá de las medallas y los cursos técnicos, el evento destacó al ser humano. Acompañado de sus hijos, Veliz recordó los años de compromiso, responsabilidad y vocación de servicio que lo mantuvieron firme en la primera línea.

«El servicio a la patria nos quita tiempo con los que amamos, pero nos da la satisfacción de saber que el hogar de otros está a salvo.»

Tras 22 años de guardia, el Sargento Veliz retoma hoy esos sueños postergados. El compromiso con su familia, ese que nunca se rompió a pesar de la distancia y las largas jornadas, hoy vuelve a ser su prioridad absoluta.

La Policía Nacional de la Zona 4 agradece al Sargento Wilson Veliz Vallejos por su impecable trayectoria. Su legado de honor y su vínculo con sus compañeros quedan grabados en la historia de nuestra institución. R.Zambrano/DNCE.