En la Escuela Superior de Policía Gral. Alberto Enríquez Gallo, en el norte de Quito, la tarde y noche del viernes 27 de febrero de 2026, se desarrolló una emotiva ceremonia de cambio de insignias de mando e imposición de condecoración a las señoritas y señores cadetes pertenecientes a la LXXXVI promoción de aspirantes a servidores policiales directivos, correspondientes a la octogésima sexta (86.ª) promoción de oficiales de línea, denominada “Subteniente Raúl Eduardo Beltrán Mesías”.
Este evento no solo simboliza la culminación de cuatro años de formación rigurosa, sino que representa un paso fundamental en la estrategia de seguridad ciudadana, al integrar 328 nuevos líderes (57 mujeres y 181 hombres), preparados para enfrentar los desafíos de seguridad que demanda el Ecuador actual.

El evento contó con la presencia del viceministro de Seguridad Pública del Ministerio del Interior, Jorge Rivadeneira Brown, y del comandante general de la Policía Nacional, GraS. Pablo Vinicio Dávila Maldonado. Durante la ceremonia, las autoridades enfatizaron que estos jóvenes oficiales son el pilar del nuevo modelo de gestión, cuya misión principal es devolver la paz y la tranquilidad a la ciudadanía.

En este marco, el comandante general, GraS. Pablo Dávila, instó a los flamantes oficiales a ejercer un mando basado en el ejemplo: “Ser un subteniente de Policía no es un privilegio, es una responsabilidad que se lleva en la conciencia; es mirar a sus subalternos y saber que ustedes marcan el camino; es tomar decisiones cuando otros esperan que alguien más lo haga. No solo representan el esfuerzo, representan a una institución de más de 57 mil servidores policiales; representan una historia con sacrificio. Por eso, cada acto tendrá consecuencias y cada decisión hablará de ustedes y de todos nosotros”.
Asimismo, el director de la Escuela Superior de Policía, Crnl. Edwin Campoverde, destacó que la formación de la LXXXVI promoción se basó en el binomio de rigor técnico y valores institucionales. “Esta tarde finaliza una etapa de formación rigurosa en nuestra Alma Mater, Escuela Superior de Policía, General Alberto Enríquez Gallo, y se abre el umbral de una vida consagrada al servicio permanente de la Patria, guiada por nuestro emblema institucional: Valor, Disciplina y Lealtad, y el compromiso inquebrantable con nuestra sociedad”.

La integración de los flamantes oficiales se alinea con los objetivos estratégicos de la Policía Nacional para el año 2026, los cuales priorizan:
Eficiencia operativa: despliegue inmediato en los territorios de mayor complejidad.
Modernización: uso de inteligencia y tecnología aplicada a la seguridad preventiva.
Cercanía ciudadana: restauración de la confianza pública mediante una actuación transparente y profesional.
Con este nuevo contingente, la Policía Nacional reafirma su hoja de ruta: una institución moderna, disciplinada y decidida a combatir frontalmente a la delincuencia para garantizar el bienestar de todos los ecuatorianos.