La Policía Nacional del Ecuador, a través de sus unidades investigativas, de inteligencia y grupos tácticos, en cumplimiento del Estado de Excepción, ejecutó las operaciones “Atlas 104 y 105” en el cantón Rocafuerte, provincia de Manabí, logrando la aprehensión de tres personas presuntamente vinculadas con el hecho violento que dejó como resultado un servidor policial fallecido y otro uniformado herido, mientras cumplían acciones investigativas el 10 de septiembre de 2026.

Las intervenciones se desarrollaron tras labores investigativas y de inteligencia que permitieron ubicar a los presuntos involucrados en este ataque armado.

La primera intervención se ejecutó en el sector El Resbalón, donde fue aprehendido Kleber M. L., alias “La J”, presunto cabecilla de la estructura criminal “Los Lobos” en el sector. En este mismo procedimiento también fue aprehendido Jaime S. M., de profesión médico, quien presuntamente habría ocultado a un sujeto herido que estaría relacionado con el hecho violento.

Posteriormente, durante una segunda operación desarrollada en horas de la madrugada en el sector Los Pasajes, los servidores policiales localizaron y aprehendieron a Josthin C. C., alias “Ceboso”, quien también estaría presuntamente vinculado al ataque armado contra los uniformados.

Al momento de su localización, este ciudadano presentaba una herida en el mentón, presuntamente ocasionada por arma de fuego durante el intercambio de disparos registrado en el enfrentamiento con los servidores policiales.

Durante las intervenciones se levantaron los siguientes indicios:

  • 01 arma de fuego.
  • 01 alimentadora.
  • 22 cartuchos.

Además, durante las diligencias realizadas en el lugar se localizaron máculas de sangre, presuntamente relacionadas con el enfrentamiento armado. Estos elementos fueron fijados y levantados conforme a los respectivos protocolos técnicos y cadena de custodia, para su posterior análisis pericial.

Los aprehendidos y los indicios fueron puestos a órdenes de la autoridad competente para continuar con el debido proceso.

La muerte de un servidor policial no quedará en la impunidad. La Policía Nacional continuará desplegando todas sus capacidades investigativas, operativas y tácticas para ubicar, capturar y poner ante la justicia a quienes atenten contra nuestros uniformados y pretendan generar violencia en el territorio nacional.